Derechos de autor

Hace unos dí­as paseaba por un centro comercí­al y me detuve a hojear una revista de informática sobre desarrollo web. Entre sus páginas pude encontrar un artí­culo sobre ActionScript avanzado. La sorpresa me la llevé al encontrar que gran parte del artí­culo era un “copy paste” de un artí­culo original mí­o sobre ActionScript y UML. Era increible, estaba tal cual, con los mismos argumentos, párrafos, puntos y comas. No diré en este post ni el nombre de la revista, ni el autor del artí­culo, ni el nombre de la editorial, pero si que era el número 18 y la página donde empezaba el plagio la 32.

Como bien sabreis los lectores de este blog que se hayan fijado en el pié de página, el contenido de este se edita bajo la licencia de Reconocimiento 2.0 de Creative Commons, la cual es extremadamente permisiva, ya que deja hacer prácticamente lo que sea con el contenido (copia, publicación, uso comercial, etc…) siempre y cuando se reconozca al autor (citando el texto de la licencia: “…Debe reconocer los créditos de la obra de la manera especificada por el autor o el licenciador…”).

Como os podeis imaginar esto nunca ha sido así­ en el caso que nos ocupa y solo tras encontrarme el artí­culo publicado he podido saber de este plagio. Por otra parte no hay mención alguna sobre mi autorí­a en ninguna parte de la revista que yo haya podido identificar. Muy triste teniendo en cuenta que el coste de publicación erá tan elemental.

Tras el incidente escribí­ por correo al autor del plagio, el cuál después de varios dí­as me ha remitido unas escuetas disculpas.

Por mi parte mi única acción al respecto es el hacer esta mención e intentar poner mi granito de arena para que estas cosas no ocurran o se den menos en la medida de lo posible ya que no benefician a nadie. Es muy sencillo el dar créditos cuando las condiciones son tan sencillas como las expresadas en este blog. Así­ que, señores de las editoriales (que seguro no leereis esto) y escritores de árticulos varios, por favor, tened en cuenta las reglas del juego cuando se trata de hacer dinero con el trabajo de otros.

11 Comentarios

  1. Carlos,

    creo que para que las licencias CC tengan reconocimiento fuera de la Red, debemos preocuparnos para que sean respetadas por todos (dentro y fuera).

    Dicho esto, mi humilde consejo es que te pongas en contacto con el editor de la revista, le informes detalladamente de lo que ha pasado y solicites que tome las medidas oportunas con el caradura para que no vuelva a suceder.

    De poco vale quejarse del plagio en tu blog si no tiene ninguna repercusión para el infractor. Si lo haces así­, no te quepa duda que volverá a hacerlo en el futuro con tu trabajo o con el de otro.

    Saludos.

  2. Si, tienes razón José.

    Creo que debo ponerme en contacto con la editorial (aunque seguramente sirva de poco) para que al menos se oiga la protesta y sirva como aviso para que esto no vuelva a suceder.

    Gracias.

  3. No es ético plagiar caracter a caracter un artí­culo sin citar al autor, pero es que además es un delito hacerlo si hay una licencia detrás.
    En mi opinión deberí­as informarte de qué represalias puedes tomar al respecto, ya que una publicación comercial deberí­a tener MUY en cuenta este tipo de cosas.

    Saludos!

  4. Hola:

    he leí­do tu comentario mediante un blog de enlace.

    Es un tema que me ha dado quebradeos de cabeza, pues nos incumbe a todos.

    Lamentablemente, en nuestras fronteras la Common License es apenas respetada, y está inmersa en un voluntario vací­o legal. la única solución es la clásica:

    Antes de publicar un artí­culo importante o interesante, y aunque trabajes con Licencias Creative, debes registrar tu trabajo en el Registro de la Propiedad Intelectual, que es el único que te acredita como autor del trabajo y te permite ser autor moral, con lo que puedes ceder o divulgar tu obra como te plazca.

    Una vez hecho esto, y pagando 5 sabrosos euros para registrarlo a tu nombre como autor, permites a culaquier persona publicar o editar tu artí­culo bajo la licencia que consideres adecuada, y en el ejemplo que te ha sucedido, pues tranquilamente denegar la autorización no-consentida de su divulgación. Pero sólo cuando puedes probar que eres el autor moral de la obra.

    Piensa que nada que se publica fuera del formato papel tiene autorí­a en nuestras fronteras. Triste, pero real.

    Parace complicado, pero, tras muchos enfados y quebradeos de cabeza con asuntos personales por las mismas cosas que te han sucedido, prefiero tardar un par de dí­as en publicar nada por la red, antes de tenerlo registrado a mi nombre.

    Por si las moscas.

    Un cordial saludo.

  5. Hola Delfin,

    Gracias por tu información.

    Evidentemente esto que propones no es la solución para la mayorí­a de artí­culos que se escriben ya que muy pocos pueden tener un caracter de investigación/innovación que justifique dicha inversión por cada pieza. En mi caso tanto UML como ActionScript fueron los ingredientes ya conocidos, quizá la unión era lo novedoso cuando escribí­ el artí­culo ya que no recuerdo haber leido más material sobre el tema.

    Como suele ocurrir para la gente que no tenemos formación en temas legales este tipo de cosas se nos escapan de las manos y aunque yo creo que es desmostrable mi autorí­a en la red dado que hay cientos de personas que pueden apoyar la validez de lo que digo, puede que debido a los tí­picos juegos legales mis argumetos y pruebas no sirviesen en un ambito legal por no seguir las reglas del juego y pagar esos 5 euros por artí­culo.

  6. Hola Carlos:

    Yo tampoco estoy versado en el tema jurí­dico, pero la experiencia me ha hecho ser previsor.:)

    El pago que comentaba, me lo justifican como gastos de papeleo. Normal. Una buena solución es juntar diversos artí­culos en fotocopia o de impresora y ponerles un tí­tular.
    Ejemplo: “Blog de Carlos Rovira, artí­culos: Noviembre 2070”. Vas, y lo registras. Puden ser mil artí­culos, que el precio es el mismo.

    Aunque la materia no sea propia ( como sucede con ActionScript ), piensa que no hablamos de patentes ni marcas, sino de tu derecho como autor a divulgar y ceder tu obra o tus artí­culos, independientemente de ninguna sociedad de gestión y cobro de derechos ( innecesario nombrarlas…) o de ningún editor.

    A mí­ me sucedio, pensando que el Commons y varios testigos podrí­an ser base suficiente. No me sirvió de mucho. Problemas:

    Gastos en gestorí­a, y montón de papeles. Los testigos a tu favor, normalmente suelen estar trabajando cuando tienes vista y pueden no acudir. Las editoriales lo saben y juegan con ello, pues su obigación, incumplida, es contrastar y verificar que esa información pertenece al periodista y no a otro. Y si el periodista pone que el artí­culo es tuyo, él no cobra. Desde luego, y por muchas disculpas que te ofrezcan, esto es actuar de mala fe.

    Sucede, sin embargo, que tienes una fuerza muy grande si tienes registrados tus escritos. Y hablo de un registro corriente, como sucede con el registro de nacimiento con tu nombre ( tu nombre es tuyo y de nadie más), tus facturas de la luz, etc.

    Con este simple papel de la Propiedad Intelectual, nadie va a discutirte que, por ejemplo, en el siguiente número de la revista pongan bien claro que tu eres el autor, o citen tu blog. Y además puedes exigirlo. No por dinero, sino por que es tu derecho.

    En caso contario, la única forma que tenemos para que nos crean, es demostando que la obra ha sido publicada, escrita o emitida con anterioridad. Y aquí­ entramos en un jaleo que no deseo a nadie. Sobre todo por la incultura en la que nuestra sociedad se encuentra respecto al tema del mundo web. Busca un perito, contrasta y pierde tiempo en papeleo., etc,etc.

    Aunque trabajes, como yo suelo hacer, bajo Creative License, la experiencia que recomiendo a todo el mundo es:

    Una cosa es ceder los derechos, y otra bien distinta es poder demostrar que se es titular de los mismos.

    Por tanto no me cuesta nada ir una mañana con fotocopias de todo lo que creo que tiene valor moral para mí­, graparlo en un cuaderno y firmar un papel donde pone bien claro que es mí­o.

    Evidentemente, lo comparto y publico bajo Creative, sin mencionar derechos, a nadie le interesa. Y si algún dí­a lo quiero regalar todo a una Bibioteca pública, pues lo hago.

    Más que una regla del juego, creo que es una gran dfensa que tenemos, y un respeto hacia nuestro trabajo ( voluntario o no).

    Nada, no me extiendo más que esto es un rollo. 🙂

    Adelnte con tu blog, Carlos, y felicidades por el mismo.

    Un cordial saludo.

  7. Delfin,

    Muchas gracias por tu comentario y por el tiempo que te has invertido en escribirlo, pues creo que es muy clarificador y de un gran valor para todos aquellos que como yo estamos un poco perdidos en toda esta “estrategia” legal que hay que considerar. De veras que he aprendido leyendolo.

    No dejo de pensar que estas cosas deberí­an de ser más fáciles para el ciudadano medio. Es como si yo le pidiese a un letrado:” Si quiere usted comunicarse conmigo, formate su mensaje en XML…ah! y que sea valido!”. ;P

    Esta claro que hay que blindarse contra este tipo de “chupopteros” pues la ley nos deja bastante desprotegidos y teniendo que invertir nuestro propio dinero para proteger lo nuestro.

  8. Estimado Carlos, te invito a que visites nuestro site. El problema que planteas se ha dado ya en muchas ocasiones, y ha sido uno de los motivos que nos empujaron a crear ColorIURIS. Con nuestro contrato de cesión de derechos se garantiza tu autorí­a y tanto tú como quien quiera hacer uso de tus contenidos puede firmar “on ine” un documento del que guarda copia. Puedes probarlo en mi blog: http://www.blogespierre.com.

    Si no se firma esa cesión de derechos tus contenidos están bajo copyrigth y, creeme, la ley te ampara más de lo que crees.

    y, bueno, si crees necesario que utilice XML válido…;-)

  9. Hola,

    Desde que se tradujeron las creative commons al español, se adaptaron a la legislación española y por tanto cualquier infracción de esta licencia se puede denunciar.

    Al menos, eso entendi yo cuando fui a las jornadas copyleft.

    Ponte en contacto con el grupo traductor de las licencias(¿Universidad de Barcelona?), ellos te podran asesorar mejor.

  10. Hola Carlos,

    me parece increible el rostro que tienen algunos, yo
    creo que deberias demandarles por un millón de dolares.

    No firmarí­a el artí­culo Ana Rosa Quintana????

    Un abrazo.

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